Buen esfuerzo y derroche contra los líderes, pero insuficiente. Horrible arranque.
Esta vez no empezamos tan enchufados y concentrados como otras veces. Nefastos los diez primeros minutos, en los que estuvimos totalmente desconcentrados, descolocados, sin ideas de ningún tipo y sin contundencia en la defensa (en el que ha podido ser el peor partido de esta línea).
Esta fue la clave del partido, demasiado temprana. Nos llevamos un 3-0 en poco más de cuarto de hora por parte de un rival que salió al campo jugando al primer toque, moviendo el balón por las bandas, por el centro, apoyándose atrás, regateando... una delicia. No teníamos absolutamente ninguna opción y todo pintaba a ruina auténtica y resultado con dos cifras.
Pero no nos vinimos abajo y empezamos a carburar un poco echándole huevos en la presión y en los balones divididos, ganando la batalla del centro del campo con unos enormes Chofo y Andrés, y un buen derroche en la presión arriba por parte de Rincón, Miguel y Cote, que provocaron nerviosismo e inseguridad en los defensas y el portero rival.
Justo antes del descanso, Chofo golpea una falta escorada hacia la derecha que con una buena curva de fuera hacia adentro sorprende al portero por el palo de la barrera, quizás esperando éste el golpeo de un zurdo o el centro al área.
La segunda parte arrancó de forma inmejorable. Con fuerza, intensidad, robando balones constantemente... los defensas rivales tenían serias dificultades para sacar el balón, apenas podían dar más de tres toques seguidos y nuestras ocasiones eran cada vez más claras. Isma tuvo una doble ocasión genial en un mano a mano que no consiguió definir bien, y después en segunda jugada, Cote le pone un balón inmejorable que no acierta a enganchar. Luego Cote dispuso de una ocasión clarísima que acabó en el palo, así como Miguel se plantó solo en el área pero tampoco supo definir. Este año nos ha mirado un tótuer, porque no tenemos ni la mitad de pegada y de acierto que el año pasado. Y da rabia, porque el juego es infinitamente superior.
Como se suele decir, el que perdona lo acaba pagando, y nos metieron el 4-1. Esto ya fue el acabóse definitivo y lo que nos hizo bajar los brazos un poco. Aunque todavía tuvimos ciertas ocasiones aisladas de un buen Cote que lo intentó hoy con mucha fe tanto disparando a puerta como intentando sacarse buenos pases.
Ya con los ánimos por los suelos, nos metieron dos típicos goles fruto de la desconcentración y la indiferencia: un balón raso y sencillo en el que ni Andrés ni Bichi se ponen de acuerdo para despejar, y acaba entrando el balón suavito y llorando. Y un 6-1 en un saque de córner en el que ya a esas alturas no se respetaron ni las marcas ni nada de nada y un tipo que estaba libre nos la clavó.
Antes del final del partido, Cote nos deleitó con una gran jugada en la que tras correr diagonalmente dentro del área, se saca un taconazo sorpresa que deja sentados a un defensa y al portero, y el balón acaba dentro de la portería.
Fin del partido. Mención especial a la deleznable actitud del rival, que viéndose muy superiores y por delante de manera holgada, se dedicaron a insultar, pegar patadas y picar a todo lo que se movía. Lamentable picaresca de los defensas, que no pasaban ni una jugada sin mete el codo por la espalda, o agarrar de la manga cuando ya se veían superados. Pero en fin, es algo típico en el fútbol esa guerra sucia que les encanta jugar a muchos defensas veteranos.
LO MEJOR: Aunque suene a gran contradicción, a pesar del resultado el juego ha sido bueno en cuanto hemos metido un ritmo adecuado. Colectivamente, fue un gran partido. Y por si fuese poco, gente como Ramy y Rincón han recuperado un buen nivel y han demostrado que en partidos de físico y entrega son una muy buena opción.
LO PEOR: Nos siguen matando los errores individuales en jugadas tontas y aisladas. Además, se empezó el partido muy poco metidos mentalmente.
EL CRACK: COTE. Corrió como nunca, mostró mucha más movilidad que antaño, dio varios pases de gol, marcó todo un golazo e hizo todo lo que pudo estando prácticamente aislado.
EL DANDY: CHOFO. Pasaba, robaba, cortaba, e incluso metió un golazo de falta. Está a un nivel increíble.
EL DURO: RINCÓN. Se le fue la pinza en algunas jugadas finales en las que mostró una actitud excesivamente agresiva y que le pudieron costar la tarjeta roja.
¡¡VAYA DÍA!!: JESÚS. Se vio desbordado en la guerra en el centro del campo y no pudo mantener la cabeza fría, la concentración y la posición de la manera que acostumbra.
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