Tercera victoria consecutiva, esta vez con algo más de tranquilidad, en el que podemos decir que ha sido el partido más sencillo de los Hamijos en lo que llevamos de campeonato.
Hemos conseguido remontar el vuelo a costa de los tres colistas de nuestro grupo, tras haber perdido casualmente contra los tres líderes, por lo que nuestro destino se resolverá en los tres próximos partidos, que nos toca jugar contra gente de la mitad de la tabla. Así sabremos si estamos en la mitad de los buenos o en la mitad de los malos.
Nada más empezar nos hicimos dueños del partido, con buen movimiento del balón en el centro del campo y sobre todo por las bandas. A pesar de la poca confianza en los minutos iniciales, nuestros rivales no tuvieron demasiadas ocasiones.
El partido se ponía de cara cuando empezamos a comprender que el árbitro no nos iba a ayudar demasiado: todos los balones divididos quedaban en falta para los contrarios, o directamente no veían claras faltas contra nosotros. Mientras tanto, los del Huracán aprovecharon y se dedicaron a hacer estratégicas faltas de defensa veterano, como los típicos pisotones y agarrones que el árbitro no veía, o no quería ver (porque fueron protestados).
Nuestras primeras ocasiones no llegaron hasta el minuto 10 aproximadamente, donde no acertamos a marcar en el barullo tradicional de piernas dentro del área que nunca sabemos aprovechar. Después, a la salida de un córner, un balón se le queda manso a Rincón dentro del área pero le pega mal y acaba el balón por encima del larguero.
Pero no fue hasta el minuto 15 cuando Manzano se aprovecha de la inoperancia de un defensa rival, que en lugar de despejar un balón que botaba en su propia area, se lía y acaba perdiendo la bola. Nuestro máximo goleador nunca perdona dentro del área.
Los rivales apenas creaban ocasiones de peligro, ya que aparte de la ineficacia atacante de ellos, la defensa esta vez robó más que nunca. Pablo tuvo una buena ocasión en una falta directa que se le fue ligeramente alta.
Así llegamos al descanso con el bonito y cómodo 1-0.
La segunda parte comenzó como la primera, con mucho toque nuestro de balón y alguna ocasión clara. Isma tuvo en sus botas el 2-0 en una volea delante del portero que se le fue demasiado alta por no esperar a que bajase el bote. Sin embargo a los pocos minutos, se montó en la moto en la mitad de campo, y en su característica jugada en velocidad, tras regatear a dos rivales, le pone un pase perfecto a Chofo que completamente solo y dentro del área acierta a definir por el palo cortito. Y a partir de aquí fue un monólogo de faltas en contra para nosotros, de timos arbitrales y de tarjetas. Joako vio la amarilla por reiteración en dos faltas seguidas en la frontal, la segunda tras ir al suelo fuerte. Carrillo la vio por protestar tras ver cómo no le pitaron un penalti claro y sí lo hicieron en una débil entrada a un rival que exageró por completo. Ismael también la vio por protestar, y Chofo por desplazar el balón después de que el árbitro pitase una falta. Lo más clamoroso llegó cuando Cote arranca en velocidad totalmente solo hacia la portería contraria y es frenado porque el árbitro pita una inexistente mano que ni siquiera vió, ya que estaba tapado y encima Cote estaba de espaldas a él. El mismo Cote gozó de una buena oportunidad en una vaselina que se le fue alta por centímetros.
Pero no todo iban a ser decisiones rigurosas en nuestra contra. En una lamentable acción de un Huracanado en la que tras protestar que me estaba haciendo falta decide pegarme una patada en la espinilla con el balón fuera del campo y demás, el señor colegiado le muestra la roja directa. Con 6 jugadores ya si que fue un coser y cantar, todos nos descolocamos un poco y el partido se convirtió en un correcalles. En una falta escorada al borde del área que Chofo saca a la frontal, Maikel conecta con la zurda y el balón se cuela raso entre todo el barullo del área que tapaba al portero. Un gol al más puro estilo Sneijder contra el Atlético de Madrid. Y con ese gol de la tranquilidad, a los 3 minutos sonó el pitido final.
Lo mejor: Solidez y dureza defensiva, y tercera victoria consecutiva.
Lo peor: El árbitro.
El crack: BICHI. Que con este suma ya dos partidos consecutivos imbatido.
El dandy: CHOFO. Marcó un gol, dio otro, tuvo ocasiones, estuvo muy participativo durante todo el partido y supo abrir el juego por las bandas y tocar con calma en el centro.
El duro: JOAKO. Hizo demasiadas faltas y vio la tarjeta amarilla.
¡¡Vaya día!!: RINCÓN. Acostumbrado a ser el mejor defensa en los últimos partidos, en este se le vio demasiado nervioso e influenciado por los gritos desde el banquillo.
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3 comentarios:
Manzano forever¡¡ no se como no poneis a ese chaval de titular si es el alma del equipo y ademas se deja la piel en cada partido. vergonzoso....
by: anonimo
kp no convocado como robinho despues de fiesta xDD
Me encantan las anonimadas de Manzano xD
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